jueves 24 de julio de 2008

¿ A qué esperan?


El paro aumentó en el segundo trimestre del año 2008 en Andalucía en 56.400 personas, lo que supone un aumento del 10,05 por ciento en relación con el trimestre anterior, con lo que el número total de desempleados se situó en 618.000 personas, lo que representa una tasa de paro del 16,27 por ciento, según los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) publicados hoy por el Instituto Nacional de Estadística (INE). La sangría de puestos de trabajo en Andalucía, imparable, resulta un drama dificil de imaginar si no lo sufrimos en primera persona. Perder el empleo, debe ser demoledor . No tengo, afortunadamente, esa experiencia, pero la pérdida del puesto de trabajo, debe pasar una factura inimaginable para el que lo sufre, no sólo desde un punto de vista económico, si no también anímico. Mientras la crisis se agudiza y azota a los sectores más desfavorecidos, el gobierno de ZP sigue negándose a reconocer la realidad, perdiendo un tiempo precioso y dejando en manos de la provindencia a los antiguos y a los nuevos desempleados. Acabo de escuchar una entrevista realizada a un lider sindical andaluz. Impasible, Juan Pérez, uno de los responsables de CC.OO. en Andalucía ha analizado la situación como si aquí nada ocurriera; en un tono plano, ha reclamado a las administraciones un esfuerzo para crear más empleo, no para que no se destruya, sino para que se creen más puestos de trabajo. Unas declaraciones sin pulso, sin nervio, un discurso aprendido de memoria hace años que reproducen los sindicalistas como si de autómatas se trataran.

¿ Qué están haciendo los sindicatos ante la gravisima situación económica y la continua destrucción de empleo?. Nada, absolutamente nada. ¿ A quiénes representan los sindicatos?. Pues sólo a sus afiliados y, si me apuran, sólo a sus dirigentes. Ponen la mano y recogen las subvenciones, generosas, de los gobiernos central y autonómico. Pactan la realización de cursos de formación, pactan con los gobiernos y con la patronal para mantenerse en sus poltronas. La mayoria, son sindicalistas liberados, que cobran pero no trabajan y que se dedican, sencillamente, a vivir del cuento, salvo muy honrosas excepciones. Es la explicación a la dejación de funciones de los sindicatos. Llegados a este extremo, se hace necesaria una profunda reflexión sobre el papel de los sindicatos y su función en la sociedad democrática, pues han dejado de ser, por inactividad, agentes sociales y por tanto, representantes de nadie ni interlocutores ante nada.

Por mucho menos de lo que está cayendo, estos sindicatos, han montado sonoras huelgas generales. Ahora, se dedican a mirar hacia otro lado, como mucho culpan a los empresarios, atendiendo desde el móvil a los periodistas que los llaman para solicitarles unas declaraciones, las mismas de siempre, ante la situación. Y no, no están preocupados, salvo por el excesivo hielo que le han puesto en el tinto de verano que apuran desde el chiringuito playero donde disfrutan de sus muy merecidas vacaciones que les pagamos entre todos. Salud, camarada.

3 comentarios:

Viajero dijo...

No creo que esten esperando nada, ellos actualmente se ospedan en la Moncloa, no engañan a nadie, lo malo es que medio pais mira para otro lado...

jose antonio dijo...

como escribes. "er compare"

Anónimo dijo...

muy bueno el cartel